TEORÍA SOBRE "SE"

Se es pronombre personal de 3ª persona en función de complemento indirecto cuando, precediendo de modo inmediato a las formas átonas lo, la, los, las equivale a le, les.
Dicho de otro modo, se equivale a le o les cuando va inmediatamente delante de lo, la, los , las y, al quitar estas, se convierte en le, les. Por ello, para reconocerlo basta con cambiar la forma del CD lo, la, los o las que le sigue por un SN con ese mismo valor (eso, esa cosa, por ejemplo). Si se trata de este tipo de se, automáticamente se convertirá en le o les:
se lo he dicho
convertimos el CD lo  en esoà *se he dicho eso  (es incorrecto: probemos cambiando el se por le):
à le he dicho eso (suena bien: la forma se, entonces, es una variante de le que ha aparecido aquí por ir delante de lo. Es un “se=le”)
pero
se lo llevó à se llevó eso (el se no cambia y la oración es correcta: este se no es de este tipo)
se la dieron à *se dieron esa cosa / le dieron esa cosa (se=le)
se lo comieron à se comieron eso / *le comieron eso. (se ≠ le)

2. Se reflexi
Es un pronombre personal de 3ª persona que aparece en las oraciones reflexivas. Desempeña la misma función de CD o CI que desempeñaría un SN en una oración transitiva no reflexiva:

 
?Pepe lava a su hijaCD / Pepe lava las manos a su hijaCI
Pepe laCD lava / Pepe leCI lava las manos
Pepe seCD lava / Pepe seCI lava las manos

En estos casos, el referente externo (la persona o cosa) al que refieren el sujeto y el se es el mismo, y esta persona realiza y recibe la acción. Para reconocerlo, basta con añadir al final de la oración el SP a sí mismo(s), y si el significado de la oración no varía en absoluto, no queda duda de que el se es reflexivo.
3. Se recíproco
Aparece en las oraciones recíprocas, caracterizadas por poseer un sujeto en plural o múltiple, un verbo transitivo y un pronombre personal reflexivo (nos, os, seen plural (es decir, no puede ser me, te).
En este tipo de oraciones, cada uno de los miembros del sujeto se refiere al agente de una acción que recibe otro de los miembros del sujeto. Al igual que en las oraciones reflexivas -de las que las recíprocas no son más que un caso especial-, el sepuede desempeñar las funciones de CD o de CI (oraciones recíprocas directas e indirectas)
Juan e Ignacio se atizan a menudo
(= Juan atiza a Ignacio e Ignacio atiza a Juan)
D. Hermógenes y Dª Cunegunda se aman tiernamente
Ellos se ven las caras el uno al otro.
Para reconocer este tipo de se no tenemos más que añadir al final de la oración bien la expresión el uno al otroel uno del otro,el uno con el otro (es decir, el uno -preposición- el otro) bien los adverbios mutuamente, recíprocamente, bien el SP entre sí
D. Hermógenes y Dª Cunegunda se aman el uno al otro / mutuamente / recíprocamente / entre sí.

4. Se de pasiva reflejaSi bien en los tres tipos anteriores de se éste no era más que la forma de tercera persona de un pronombre personal, reflexivo o no, en los casos de se pasivo reflejo o impersonal hemos de considerarlo no como un pronombre, sino como un "morfema extenso", es decir, como una marca que indica que la oración es pasiva o impersonal. Este se es invariable, no pudiendo alternar con las formasme, te, nos, os.
Una oración pasiva es un tipo muy especial de oración transitiva (no se da nunca con verbos intransitivos) en la que el verbo concuerda con el paciente y no con el agente, o lo que es lo mismo, tales oraciones tienen un sujeto paciente, que en vez de realizar la acción del verbo, la reciben. Las oraciones pasivas reflejas no suelen tener un complemento agente en el lenguaje normal (aunque es posible hallarlo en el lenguaje periodístico):
Se venden pisos (*por la empresa Chimponsa)
Se firmó el tratado por todos los asistentes
Toda oración pasiva refleja sin agente expreso es semánticamente impersonal. Por esto, las pasivas reflejas y las impersonales son difíciles de diferenciar en muchos casos en los que el verbo es transitivo:
Pronto se desveló toda la verdad
¿Impersonal transitiva: 'se la desveló' o pasiva refleja: 'se desvelaron todas las verdades'?
5. Se impersonalUna oración es sintácticamente impersonal cuando ni tiene sujeto explícito ni puede tenerlo. Es el caso de las oraciones creadas con el verbo haber, con verbos de fenómeno meteorológico, como llueve, truena o amanece y con el verbo hacer en expresiones como hace frío, hace calor; hace siete años que no la veo. Que no pueden tener sujeto queda claro si ponemos el verbo en plural (prueba de la concordancia verbo-sujeto): *llueven, *truenan, *amanecen; *hacen frío, *hacen calor, *hacen siete años que no la veo. Ahora bien, hay que distinguir estas oraciones sintácticamente impersonales de las semánticamente impersonales, que son oraciones que sí tienen o pueden tener sujeto sintáctico, pero cuyo agente no está expreso, como en
a. dicen que mañana lloverá;b. llaman a la puerta; c. hoy en día sales a la calle y no ves más que coches; d. uno se mata a trabajar y ¿qué consigue?
En estas oraciones o bien no hay sujeto (a-c) o bien el que hay tiene un valor general (d). En (a) el sujeto no se expresa por no interesar; en (b) por desconocido, en (c) no está expreso por las mismas razones generales que no lo está en ¿tienes un boli? -el propio verbo deja en claro el sujeto- y en (d) el pronombre indefinido uno equivale a cualquiera.
Un caso algo diferente presentan las pasivas reflejas: tienen sujeto, pero al ser pasivas, este sujeto es paciente, por lo que el agente de la acción no se expresa. A diferencia de las pasivas perifrásticas (con el auxiliar ser más el participio), el complemento agente no se admite por lo general (ver el punto 4). Por ello, podemos decir que las oraciones pasivas reflejas son sintácticamente personales-tienen sujeto aunque paciente- pero semánticamente impersonales -no expresan el agente de la acción-. Por esto se produce la ambigüedad que mencionábamos.
Las que podríamos llamar verdaderas impersonales con se pueden formarse con verbos de todo tipo:
1. copulativos: Si se es un buen soldado, esas cosas no importan
2. intransitivos: La vida es de color de rosa cuando se nace de pie3. transitivos: Se compra papel al peso
Sólo con estos últimos se produce la ambigüedad con las pasivas reflejas
6. Se medio y otros
Verbos pronominales.
Hay algunos verbos, los pronominales, que sólo pueden conjugarse con la ayuda de un morfema clítico me, te, se, nos, os, se. Los que no tienen una pareja no pronominal son pocos: suicidarse, quejarse, arrepentirse, abalanzarse, desmayarse, abstenerse, extralimitarse, etc., pero hay muchos otros que forman parejas: fijar (algo) / fijarse (en algo); mover (algo) / moverse ( ø)...
Como ves, estos verbos no se pueden conjugar sin el clítico: *yo quejo, *tú quejas, *él queja... sino yo me quejo, tú te quejas, él sequeja...
En estos casos, el se que aparece en las terceras personas no es ni CD, ni CI, sino un morfema derivativo que sirve para crear nuevos verbos a partir de otros existentes.

Solucionario de MORFOLOGÍA

Y desde luego que no te vea llorar jamás. Tendrás muchos disgustos así. ¿Qué otra cosa puede ser?
-Y: conjunción coordinante copulativa [consulta los valores de la conjunción “y”];
-desde luego: locución adverbial modal;
-que: conjunción subordinante, palabra simple [valores de QUE];
-no: adverbio de negación, palabra simple;
-te: pronombre personal átono, segunda persona, singular, palabra simple;
-vea: verbo, primera persona del singular del presente de subjuntivo de “ver”, forma verbal simple;
-llorar: verbo en infinitivo (forma no personal), palabra simple;
-jamás: adverbio de negación y temporal, palabra simple;
-Tendrás: verbo, forma irregular, segunda persona del singular del futuro imperfecto de indicativo de “tener”, forma verbal simple;
-muchos: determinativo indefinido, género masculino, número plural, palabra simple [consulta la diferencia entre el pronombre y el determinativo indefinido];
-disgustos: sustantivo común y abstracto, masculino, plural, palabra derivada (dis-: prefijo,
-gusto-: lexema,-s: morfema flexivo); 
-así: adverbio de modo, palabra simple;
-Qué: determinativo interrogativo, palabra simple;
-otra: determinativo indefinido, femenino, singular, palabra simple;
-cosa: sustantivo común, femenino, singular, palabra simple;
-puede ser: perífrasis verbal modal de probabilidad o posibilidad (“Puede”: forma auxiliar; “ser”: forma auxiliar, infinitivo), primera persona del singular del presente de indicativo.


¡ae!, qué quieres que yo le haga, no es mala cruz la que nos ha caído encima
-ae: interjección;
-qué: pronombre interrogativo, palabra simple;
-quieres: verbo, 2ª persona del singular del presente de indicativo del verbo “querer”, forma verbal simple;
-que: conjunción subordinante sustantiva, palabra simple [valores de que];
-yo: pronombre personal tónico, 1ª persona, singular, palabra simple;
-le: pronombre personal átono, 3ª persona, singular, palabra simple [le como complemento indirecto];
-haga: verbo, 1ª persona del presente de subjuntivo del verbo “hacer”, forma verbal simple;
-no: adverbio de negación, palabra simple;
-es: verbo, 3ª persona del singular del presente de indicativo del verbo “ser”, forma verbal simple;
-mala: adjetivo calificativo, femenino, singular, palabra simple (mal-: lexema, -a: morfema flexivo);
-cruz: sustantivo común, femenino, singular, palabra simple;
-la: artículo determinado, femenino, singular, palabra simple;
-que: pronombre relativo sustantivado;
-nos: pronombre personal átono, 1ª persona, plural;
-ha caído: verbo, 3ª persona del singular del pretérito perfecto compuesto de indicativo del verbo “caer”, forma verbal compuesta;
-encima: adverbio de lugar, palabra compuesta (en y cima).
Analiza  morfológicamente las palabras subrayadas (atendiendo a su contexto):

a) La humanidad ha progresado mucho tecnológica, científica e industrialmente, pero el ser humano ha avanzado poco.

b)La persona perfeccionista sufre mucho, pues  no se perdona sus errores.

c)Hay en el espíritu humano muchas fuerzas que permanecen ocultas.

-humanidad: sustantivo, femenino, singular, derivada (human-:lexema, -idad: sufijo);
-mucho: adverbio de cantidad, simple;
-pero: conjunción coordinante, simple;
-ser: sustantivo, masculino, singular, simple;
-ha avanzado: verbo “avanzar”, 3ª persona del singular del pretérito perfecto compuesto de indicativo, voz activa, forma compuesta, 1ª conjugación;
-poco: adverbio de cantidad, simple;
-pues: conjunción subordinante;
-se: pronombre personal reflexivo,  3ª persona, singular, simple [ver valores de se];
-sus: determinativo posesivo, masculino, plural, 3ª persona, simple;
-hay: verbo “haber”, 3ª persona del singular en su variante impersonal, presente de indicativo, voz activa, forma simple, 2ª conjugación;
-espíritu: sustantivo, masculino, singular, simple;
-humano: adjetivo, masculino, singular, simple;
-muchas: determinativo, femenino, plural, simple;
-que: pronombre relativo, simple;

-ocultas: adjetivo, femenino, plural, simple.

FUNCIONES COMUNICATIVAS Y ELEMENTOS PARA EL COMENTARIO LITERARIO

Siete ejercicios interactivos de funciones comunicativas.

TEST

En la misma entrada unos enlaces para métrica y figuras retóricas.

Apunta las dudas**  y lo comentamos en clase. 


ENLACES para practicar cuestiones de géneros literarios, recursos estilísticos....


EL CRIMEN FUE EN GRANADA: A FEDERICO GARCÍA LORCA
Antonio Machado, Poesías de la Guerra (1936-1939)

I. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

II. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

III

Se le vio caminar...
                     Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!
1.- Señale y explique la organización de las ideas contenidas en el texto (Puntuación máxima: 1,5 puntos)

Este poema de Antonio Machado, perteneciente a “Poesías de la Guerra”, presenta en suestructura externa una distribución del contenido en tres partes de desigual extensión: 1) “I. El crimen”, de 14 versos; 2) “II. El poeta y la muerte”, de 17 versos; y una tercera parte, sin título y seis versos[1]. Además, cada una de las tres partes comienza con el sintagma verbal “Se le vio” y el verbo caminar en distintas formas (1ª y 2ª parte), lo cual contribuye a dar sentido de unidad al poema.
En cuanto a su estructura interna se observa que esta distribución tripartita del contenido responde a la intencionalidad épica y lírica que posee este poema de Antonio Machado. El uso de la misma rima asonante en los versos pares es la propia de los romances que, como es sabido, se caracterizan por una marcada intención narrativa al exaltar la memoria de un héroe popular; mientras que el llanto o la elegía por la víctima del crimen, Federico García Lorca, es el elemento que da la emotividad lírica al poema.
  • ·         Primera parte: I. El crimen (versos 1-14). El poeta narra poéticamente algunas circunstancias que rodearon al fusilamiento de Lorca. La llamada de atención al público (apóstrofe) de los versos 13 y 14 (Que fue en Granada el crimen / sabed –pobre Granada–, en su Granada) aporta emotividad lírica a esta parte del poema.
  • ·         Segunda parte: II. El poeta y la muerte (versos 15-31). Coincidiendo con la llegada de la luz del sol, Federico habla con la muerte: primeramente realza el carácter trágico de su muerte, seguidamente insiste en que su fallecimiento no le impedirá seguir cantando como poeta.
  • ·         Tercera parte: III (sin título, versos 32-37). Antonio Machado continúa la imprecación o llamamiento al público de los versos 13 y 14, pero ahora para suplicar al pueblo que labre un túmulo de piedra en la Alhambra, con el cual recordar eternamente que el crimen se produjo en Granada.

2.-       2 a) Indique el tema del texto (Puntuación máxima: 0,5 puntos)

Este poema de Antonio Machado es un llanto o elegía en honor a Federico García Lorca, al mismo tiempo que una condena o reprobación contra Granada, la ciudad natal del poeta fusilado durante la guerra civil.

2)        2b) Resuma el texto (puntuación máxima 1 punto)
Antonio Machado en “El crimen fue en Granada” honra la memoria de Federico García Lorca. Este poema, dividido en tres partes, relata primeramente algunas circunstancias del fusilamiento de Lorca, en “¡su Granada!”; seguidamente, imagina un diálogo entre el poeta granadino y la muerte, y finalmente, invoca al pueblo granadino para que construya un túmulo en su recuerdo.

3) Realice un comentario crítico del contenido del texto (puntuación máxima 3 puntos)
Antonio Machado fue un hombre y un poeta solidario con las penalidades, la pobreza, la injusticia y los horrores que sufrieron los españoles en las cuatro primeras décadas del siglo XX. Por eso se dolió terriblemente del miserable fusilamiento de Federico García Lorca, en los primeros días de la guerra civil española. Pero, como repite en tres ocasiones en este poema elegíaco, lo que más dolió al autor de Campos de Castilla es que el crimen fue en Granada, en su Granada. Es decir, sus propios paisanos, sus vecinos, sus ¿amigos?, aquellos a los que Federico veía pasar todos los días por la puerta de su casa e incluso llegaban a saludarse.
Porque lo más horrible, cruel y sangriento de una guerra civil es precisamente que el enemigo contra el que se combate no es un extranjero invasor o un extranjero cuyas tierras han sido invadidas, sino los propios compatriotas o conciudadanos. Este hecho lejos de hacer el conflicto bélico o menos destructivo o menos mortal, lo hunde mucho más en la barbarie sanguinaria, en el exterminio brutal y en el genocidio despiadado. Ahí están los casos de Camboya (en los tiempos de los jémeres rojos), de Bosnia, de Ruanda, de Somalia o del Líbano. Ahí está que las primeras víctimas del horror nazi fueron los judíos alemanes, esto es, los compañeros de aula o de trabajo, los vecinos, los tenderos que le vendían a uno la fruta…
Machado no vivió los horrores de Bosnia o de Ruanda, pero sí escribió en varias ocasiones contra el cainismo (Caín que mata a su hermano Abel), pero sí sufrió la tragedia de la guerra civil española y se indignó contra la tremenda barbarie que supuso el fusilamiento de Lorca, porque sí, porque era un estorbo, un homosexual y poeta cuyo nombre debía ser borrado de la lista que alguna mente asesina escribió.
Ian Gibson ha estudiado minuciosamente, en libros y publicaciones diversas, los detalles que rodearon al asesinato de Federico García Lorca, lo cual trae a colación el tema de lo que se ha llamado “memoria histórica”. El proceso de “memoria histórica” A pesar de sus inconvenientes y de los excesos partidistas de algunos políticos y de algunos comentaristas de las tertulias televisivas o radiofónicas, dados al exceso verbal contra los que ellos llaman “derecha” o “izquierda”, la “memoria histórica” puede suponer una manera efectiva de que los españoles erradiquemos de una vez por todas el fantasma de la guerra civil.
Porque tener memoria histórica significa tener presente el homenaje que se merecen todas las víctimas de la dictadura franquista: los fusilados, los desterrados o exiliados, los encarcelados, los represaliados y los perseguidos. Pero también significa que no olvidemos que, en el caso de la guerra que desangró España entre 1936 y 1939, tan criminal fue fusilar al maestro republicano, al médico socialista, al minero anarquista o al campesino comunista como violar a una monja, ahorcar a un banquero y a un terrateniente o fusilar a alguien porque va a misa los domingos.
Finalmente cabe recordar que la violencia terrorista etarra supone la prueba sangrienta y criminal de que todavía hay quienes secuestran, golpean, torturan y matan al vecino del piso de arriba, al primo del compañero de clase en el Instituto o al transeúnte que pasa por la calle en que uno vive.


[1] El primer verso de la tercera parte aparece escindido o partido: “Se le vio caminar…” es interrumpido por una intensa pausa emocional que corta definitivamente la narración. El verso continúa (“Labrad, amigos,”) con el llamamiento o súplica al pueblo para que labre un túmulo de piedra en memoria de Federico